Las Fotografías que Harry Grant Olds tomó en Sudamérica en 1899-1916

Harry Grants Old fue un fotógrafo Americano que emigró a Sudamérica en 1899. En sus viajes tomó cientos de hermosas y únicas fotografías.

Harry Grants Old fue un fotógrafo Americano que emigró a Sudamérica en 1899. En sus viajes tomó cientos de fotografías de Chile y Argentina. En este artículo exploramos su historia y algunas de sus obras destacadas.

Harry Grants Old nació en Ohio, Estados Unidos, en 1869. Aunque practicó la fotografía en su país de origen (abrió varios estudios fotográficos justo con su socio Albert Willman), no fue hasta 1894 que abordó el barco Buffon rumbo a Sudamérica.

Durante su viaje de Nueva York a Buenos Aires, H. G. Olds tomó 176 instantáneas retratando cada puerto de escala incluidos Pernambuco, Bahía, Río de Janeiro, Montevideo, Buenos Aires y el estrecho de Magallanes. 

Fotografías de Harry Grant Olds: Estación de Trenes del Tigre, Buenos Aires, ca 1901.
Fotografías de Harry Grant Olds: Estación de Trenes del Tigre, Buenos Aires, ca 1901.

La primera experiencia de Grant Olds como fotógrafo en Sudamérica sucedió en Valparaíso, donde consiguió trabajo como fotógrafo retratista para el estudio de Obde W. Heffer. La colección de fotos chilenas incluyen costumbres del puerto y edificios (muchos de los cuales serían desafortunadamente destruidos por el terremoto de 1906). 

Su siguiente parada, y el lugar donde permanecería hasta el final de su vida, fue Buenos Aires. Apoyado inicialmente por su tío John Apthorp, instaló un estudio de fotografía comercial (documental y publicitaria), el único de su tipo. Olds tomó el primer negativo de Buenos Aires el 5 de Agosto de 1900. Aunque Olds planeaba originalmente regresar a Estados Unidos, el negocio fue tan exitoso que el fotógrafo se quedó – eso sí, mandó llamar a su novia Rebecca Jane Rank, quien llegó el 12 de mayo para su boda. 

En 1901 Olds fue nombrado fotógrafo oficial de la Sociedad Rural Argentina, cargo que ejerció hasta 1916. Desde entonces, sus fotografías de vistas y costumbres han sido publicadas en una variedad de revistas y postales. Harry Grants Old murió en Buenos Aires en 1943.

Fotografías de Harry Grant Olds: Olds en el Buffon (sentado, de chaqueta blanca y gorra).
Fotografías de Harry Grant Olds: Olds en el Buffon (sentado, de chaqueta blanca y gorra).

La Estancia Huetel: Palacio Francés en Buenos Aires

La Estancia Huetel es un chateau de impronta francesa en el partido bonaerense de 25 de Mayo y fue construida en el siglo XIX.

La Estancia Huetel es un chateau de impronta francesa en el partido bonaerense de 25 de Mayo. Fue construida en el siglo XIX por una destacada familia aristocrática. Hoy, el majestuoso palacio permanece cerrado al público en medio de una estancia de 7.000 hectáreas.

La Estancia Huetel fue diseñada por el arquitecto suizo Jacques Dunant, quién se destacó en la Argentina con sus encargos y proyectos. Otras obras de Dunant incluyen la Catedral de San Isidro (1898), el Hotel de Sierra de la Ventana, el Teatro Ateneo y el Municipal de Bahía Blanca, la Residencia Ortiz Basualdo en Avenida de Mayo 776, los Palacios San Fernando, Santamarina y Dosé-Armstrong varios chalets de veraneo en Mar del Plata.

El palacio de la Estancia Huetel tiene una impronta francés estilo Luis XIII y fue construido en etapas, comenzando en 1906. Huetel significa “mulita” en lengua indígena. Entre los detalles únicos de este imponente edificio podemos encontrar una suntuosa escalera de mármol, estatuas, una fuente, un lago, terrazas y cuarenta dormitorios – a pesar que su ocupante era viuda y no tenía hijos!

la Estancia Huetel en la revista Caras y Caretas.

Aquellos afortunados que eran invitados a visitar la estancia plantaban un árbol en el establecimiento. Por ejemplo, Eduardo VIII, Príncipe de Gales, plantó uno en 1925. Según cuentan las historias, el Duque de Windsor llegó en tren hasta el corazón de la estancia con el ferrocarril Sud – Huetel tenía su propio andén! Otro de los personajes ilustres que se hospedó en el palacio fue Marcelo T. de Alvear, presidente de Argentina entre 1922 y 1928. 

El Palacio fue construido para Concepción Unzué de Casares, única heredera del célebre don Saturnino Unzué y un personaje mítico de la aristocracia argentina que impulsó la construcción de una gran cantidad de espacios religiosos, instituciones educativas y asilos. 

Concepción Unzué murió en 1959. No tenía hijos, por lo que dejó la estancia y palacio a su sobrina Josefina Álzaga Unzué de Sánchez. Su hija, Josefina Sánchez Álzaga Larreta, heredó luego la propiedad. 

El bellísimo Palacio Huetel sigue habitado por los descendientes. Sólo el círculo más íntimo y algunas afortunadas personalidades pueden acceder a la estancia. Esperamos que algún día las puertas de Huetel se abran para celebrar la historia de uno de los palacios más hermosos de la Argentina.

la Estancia Huetel - Vista Aerea

Santiago del Estero: Historia de la Ciudad más Antigua de la Argentina

La creación de ciudad de Santiago del Estero, capital de la Provincia, se remonta al siglo XVI. Aunque la fecha exacta se desconoce, su fundación se estima entre los años 1550 y 1553- ninguna otra ciudad argentina la supera en antigüedad!

La ciudad fue el primer centro colonial y el primer proyecto urbano exitoso de toda la región. Los habitantes que conformarían Santiago habían intentado en dos ocasiones fundar una ciudad de nombre “El Barco“. Un militar y conquistador español, Juan Núñez de Prado, había sido el autor del nombre – en honor a su ciudad natal en España “El Barco de Ávila“. Ya en su ubicación actual, la ciudad fue finalmente llamada Santiago (por el Apóstol Santiago) del Estero (por hallarse junto a una laguna cercana al río Dulce), exactamente el 25 de julio de 1553. Los primeros pobladores de la ciudad provinieron de dos contingentes principales: el primero del Perú, y el segundo, que en definitiva resultó ser el más numeroso, llegó desde Chile. Luego se sumaron indios yanaconas, de habla quechua, lengua que dio origen al actual quichua santiagueño, ampliamente difundido en la provincia. Los primeros vecinos de Santiago del Estero constituyeron las cabezas de las familias criollas más antiguas de la República Argentina.

Por muchos años, Santiago del Estero fue la única ciudad del actual territorio argentino que subsistió, mientras que otras fueron atacadas o abandonadas por sus respectivos ocupantes.

Santiago del Estero: Casa de Gobierno, Legislatura y Palacio de Justicia en 1906.
Santiago del Estero: Casa de Gobierno, Legislatura y Palacio de Justicia en 1906. Fuente: Wikimedia.

Numerosas expediciones fueron lanzadas desde Santiago del Estero, fundando sucesivamente las ciudades de San Miguel de Tucumán (1565), Córdoba (1573), Salta (1582), La Rioja (1591), San Salvador de Jujuy (1593) y Catamarca (1683). Es por este motivo que Santiago es a menudo conocida como “madre de ciudades“.

Inicialmente parte del Virreinato del Perú, en 1776 y con la conformación del Virreinato del Río de la Plata, Santiago quedo incluida en la Intendencia de Salta del Tucumán. La ciudad adhirió con entusiasmo a la causa emancipadora la Revolución de Mayo en 1810 (contribuyendo con hombres a la causa de la independencia, lo cual provocó el despoblamiento de su territorio), y formó parte de la efímera República de Tucumán hasta el 27 de abril de 1820, cuando se convirtió en capital de la nueva provincia de Santiago del Estero al proclamarse la autonomía provincial gracias a una revolución iniciada por el comandante Juan Felipe Ibarra.

Además de ser punto de partida de la conquista militar, la ciudad también lo fue de la evangelización católica. Santiago fue sede del primer obispado, formando a los sacerdotes que fundaron conventos en otras ciudades. La ciudad fue también sede de los primeros institutos de enseñanza, escuela y Seminario, anteriores a la Universidad de Córdoba.

Centro Cultural Del Bicentenario, Santiago del Estero.
Centro Cultural Del Bicentenario, establecido en el edificio reciclado de la antigua casa de gobierno, construida en 1868.

El Terremoto de 1817

El 4 de julio de 1817, a las 17.30, un terremoto con una magnitud estimada de 7,0 en la escala de Richter sacudio Santiago del Estero, causando graves daños, agrietando la tierra y prolongándose hasta el día 11, con intervalo de horas. El epicentro fue en 28°00′S 64°30′O, a una profundidad estimada de 30 km. El año 1817 no fue precisamente el mejor para Santiago del Estero, ya que en enero y febrero azotaron a la incipiente ciudad vientos huracanados que sembraron destrucción y pánico.

Hasta principios del siglo XVII, la región santiagueña se había integrado a la economía minera alto-peruana a través del abastecimiento de textiles “de la tierra“, que los indios entregaban en calidad de tributo. Las “carreterías” alejaban a veces para siempre a los pobladores de la zona, declinando luego de no poder insertarse eficazmente en los circuitos dependientes de Potosí. El gran crecimiento económico y demográfico de Buenos Aires, que se incrementa aun mas con la creación del Virreinato del Rio de La Plata, reorienta parte de los flujos que partían del interior.

En 1884 el Ferrocarril Central Argentino llega a Santiago del Estero. Con capitales británicos, su expansión había sido impulsada por intereses en explotar la abundante madera de quebracho de la provincia. La linea troncal Rosario – Córdoba – Tucumán vinculó a las ciudades con Buenos Aires, tejiendo el abanico que hasta la primera guerra mundial consolidaría el foco en la capital del país. Si bien desde 1721, con la introducción de esclavos africanos, la zona había pasado a ser una importante productora de cereales y hortalizas, la colonización de la pampa húmeda con inmigrantes europeos le quitó ese lugar de privilegio. Políticamente, el ferrocarril contribuyo a la aceleración del proceso de organización nacional y a la movilización de personas a grandes distancias con reducciones significativas en el tiempo de viaje. La inmigración, que antes se asociaban al transporte de ganado y textiles, ahora incluye a aquellos que se trasladan para ofrecer sus brazos en las cosechas trigueras de Buenos Aires y sus alrededores. Muchas familias se instalaran como campesinos, otros temporalmente como jornaleros y trabajadores de estación.

Inaugurado en 1917, la gran sala del Petit Palais fue centro para funciones cinematográficas, teatrales y de café concert.
Inaugurado en 1917, la gran sala del Petit Palais fue centro para funciones cinematográficas, teatrales y de café concert. Fuente: Wikimedia.

Santiago del Estero presenció numerosos cambios a principios del siglo XX. Cuatro avenidas delimitaron el centro de la ciudad: Rivadavia, Alsina, Roca y Moreno. Se establecieron las plazas Belgrano, Independencia, Gral. Roca (hoy Lugones), Absalón Rojas (hoy San Martín) y San Martín (hoy Absalón Rojas). Y en el centro, el Mercado Armonía nucleaba los productos de fincas y chacras. Se inauguró el Hospital de la Caridad (después Mixto, hoy Diego Alcorta) y comenzó el alumbrado público.

Luego una epidemia de paludismo a causa del estancamiento de las aguas de un brazo muerto del río Dulce, por iniciativa del doctor Antenor Álvarez se procedió al rellenado y posterior plantación de 1000 eucaliptus para absorber la humedad del suelo, dando origen al Parque Aguirre. El servicio de agua corriente se inauguró en 1907, y también lo hicieron en el mismo año el Matadero Municipal (hoy Mercado de Abasto), en 1908 el Colegio Nacional, en 1910 el teatro Veinticinco de Mayo, en 1911 la Avenida Costanera (ampliada luego en 1917), y en 1916 la Escuela del Centenario y se procedió a la pavimentación de las calles principales utilizando adoquines. En 1926 se terminó la construcción del Puente Carretero, donado por el gobierno alemán como un acto de reparación hacia la República Argentina por el hundimiento de dos barcos durante la Primera Guerra Mundial.

Folklore y Gastronomía

El folclore, con sus tradicionales chacareras (el baile que los paisanos dedicaban a las hijas mujeres de los chacareros, para festejar las buenas cosechas), comenzó a conocerse gracias a Don Andrés Chazarreta, quien alrededor de 1921 incursiona en Buenos Aires en su afán de rescatar los ritmos originarios no sólo de Santiago, sino de toda la Argentina. El vocablo “chacarero”, trabajador de la chacra, en quechua santiagueño significa maizal. Hoy patrimonio cultural típico de Santiado del Estero, la provincia y la ciudad han dado origen a muchos de los más destacados intérpretes y compositores de música popular del país.

Y en la gastronomía, Santiago es también una chacarera de sabores. El locro, la humita, los tamales, las empanadas, la chanfaina y la sopa de quinua, son platos típicos de la región. También alfajores de dulce de leche elaborados con una pizca de anís y dos cucharadas de alcohol, chipacos y tortillas. Elaboraciones multicolores que contrastan el paisaje de tierra y sol, aromas del monte  y sabores cautivantes. Son estas tradiciones y otras las que convierten a Santiago en una de las principales provincias gastronómicas del país y uno de los lugares mas ricos en patrimonio.

Vista aérea de la ciudad en 1922.
Vista aérea de la ciudad en 1922. Imagen cortesía de Santiago Ciudad.

Lugares Destacados de Santiago del Estero

La Plaza Libertad, ubicada en el centro, está cubierta de ricas especies vegetales y ofrece en invierno el colorido espectáculo de sus lapachos en flor.

La Catedral Basílica, establecida en 1876, trae a la memoria la creación, en Santiago del Estero, de la primera Diócesis en territorio argentino, en el año 1570.

El Convento de San Francisco reúne el Templo de estilo neogótico, el Museo de Arte Sacro, que conserva joyas religiosas de los siglos XVIII y XIX y objetos que pertenecieron a San Francisco Solano, y la Celda Capilla, morada del santo y sencillo recinto levantado por los aborígenes entre 1590 y 1594. La Iglesia de la Merced conserva una antigua imagen de la Virgen María donada por el Gral. Juan Felipe Ibarra.

El Parque Aguirre es el principal pulmón verde de la ciudad, espacio de recreación y asiento de clubes de distintas disciplinas deportivas.

En la Casa Museo de Andrés Chazarreta se exhiben pertenencias de quien, durante 54 años de labor, recopiló y compuso centenares de piezas folklóricas.

El Centro Cultural del Bicentenario,inaugurado en 2010, conforma un importante polo cultural frente a la Plaza Libertad, que contiene tres museos: El Histórico, el Antropológico y el de Bellas Artes, así como múltiples espacios de exposición.

Visita al Barrio de La Boca: Historias de Inmigrantes, Fútbol y Tango

El barrio de La Boca es uno de los sectores de la ciudad de Buenos Aires más visitados por turistas, por estar muy vinculado a dos grandes mitologías nacionales: el tango y el fútbolCaminito, la calle inmortalizada por la canción del mismo nombre, esta rodeada de edificios de chapa y cartón, pinturas, músicos, suvenires y, los fines de semana, parejas bailando el dos por cuatro. La ribera, convertida en paseo, conduce al espectáculo que es La Bombonera, un carnaval de luces de bengala, papeles de colores y bombas de estruendo.

La Boca tiene historia de sobra. En este artículo exploraremos sus orígenes a través de la instalación de las primeras familias inmigrantes de Genova y la creación de los conventillos, decorados con los sobrantes de pintura que traían los marineros. Repasaremos el azote de la fiebre amarilla, los trabajos del ferrocarril al puerto de la Ensenada, y la fundación del histórico y mundialmente reconocido Club Atlético Boca Juniors

Historia de La Boca y Caminito

Lo que hoy es el barrio de La Boca se mantuvo prácticamente deshabitado hasta principios del siglo XIX. Las primeras familias comenzaron a instalarse entre los años 1830 y 1852, la época de mayor entrada de barcos – y de inmigrantes Italianos. De origen sobre todo Genovés, los residentes de La Boca eran normalmente llamados Xeneizes, una deformación de «zeneizi» o Genovés en el dialecto de la región.

Estos inmigrantes se agruparon en conventillos, o viviendas colectivas donde familias o grupos de hombres solos podían alquilar cuartos. Construidos con chapas de metal acanaladas y montados sobre pilotes o cimientos altos debido a las frecuentes inundaciones, muchos de estos conventillos estaban pintados de diferentes colores gracias a los sobrantes de pintura que traían los marineros – nunca suficiente para cubrir una fachada entera!

En los patios y balcones de los conventillos se mezclaban y enriquecían las diferentes culturas – y recordemos además que la cocina y el baño eran de uso común.

Conventillo de Buenos Aires hacia el año 1900.

Cuando la fiebre amarilla azotó al sur de la ciudad entre 1870 y 1871, muchos vecinos adinerados decidieron trasladarse hacia el norte de la ciudad, de menor densidad poblacional. Muchas de las grandes casonas que quedaron atrás fueron subdivididas en viviendas mas pequeñas y alquiladas a los inmigrantes. En 1895, de una población total de 38.000 habitantes, 17.000 eran argentinos, 14.000 italianos, 2.500 españoles y el resto de otras nacionalidades.

Los trabajos del Ferrocarril Buenos Aires al Puerto de la Ensenada que habían comenzado en 1863 levantaban ya para 1866 la estación Muelle de La Boca, facilitando el viaje de sus habitantes. En 1876, la apertura de una nueva boca y construcción de nuevos muelles en La Boca permitieron el normal acceso de buques de ultramar. Sin embargo, en 1880 la ciudad de Buenos Aires se federaliza, por lo que el Riachuelo se establece como frontera entre la provincia y la nación y un nuevo puerto abre en Puerto Madero, conviertiéndose en el frente definitivo de la ciudad.

El puente símbolo del barrio de La Boca fue autorizado en 1908 por el Estado Nacional e inaugurado el 31 de mayo de 1914. Se trataba de un transbordador que unía la Isla Maciel con La Boca para el Ferrocarril del Sud, y su plataforma permitía el transporte de peatones, carros, vehículos a motor o tranvías. En 1940 se inauguró a cien metros de distancia un nuevo puente peatonal y carretero, pero el transbordador siguió en uso hasta 1960.

Qué Ver en La Boca

Calle Caminito

Calle Caminito es un callejón museo y pasaje de gran valor cultural y turístico. Uno de sus extremos se encuentra frente al Riachuelo, en la Vuelta de Rocha, y a 400 metros se halla La Bombonera, estadio del Club Atlético Boca Juniors. Su forma sigue el curso de una antigua vía de un ramal del Ferrocarril Buenos Aires al Puerto de la Ensenada, posteriormente abandonada.

Que ver en La Boca: Caminito

Restaurante La Perla

El Restaurante La Perla fue fundado en 1882 y sus paredes están magníficamente decoradas con objetos que relatan la historia del restaurante y del barrio. La Perla es uno de los Cafes Notables de Buenos Aires, lugares preservados y reconocidos por su importancia histórica.

Que ver en La Boca: La Perla

Museo Quinquela Martín 

El Museo de Bellas Artes Benito Quinquela Martín esta ubicado en el corazón de La Boca y es una de las Instituciones que el artista boquense donó al barrio con la intención de crear un polo de desarrollo cultural, educativo y sanitario. Comprometido con los procesos educativos, el Museo, promueve una concepción del arte como factor decisivo en los procesos cotidianos de construcción de identidad.

Que ver en La Boca: Museo Quinquela Martín

Centro Cultural Fundación PROA

La Fundación Proa ha sido desde su inauguración un punto de referencia ineludible para las artes de la Ciudad de Buenos Aires. Con un programa anual de exhibiciones temporarias y la organización de seminarios, cursos, conferencias y conciertos, incluye una diversidad de propuestas actuales como la fotografía, el video, el diseño, la música electrónica y la puesta en marcha permanente de proyectos especiales.

Que ver en La Boca: Fundacion PROA

Museo Conventillo Marjan Grum

El Museo Conventillo Marjan Grum es un pintoresco espacio para la libertad del arte denominado Proyecto “Museo Conventillo”. La casa de madera y chapa fue construida en 1880 y recuperada completamente con un titánico esfuerzo. En el mismo se pueden apreciar trabajos en oleo, acrílico, esculturas, calidoscopios eléctricos e instalaciones. El Museo Conventillo fue nombrado de interés cultural en el 2003 por la Legislatura de la ciudad de Buenos Aires, y de Interés Turístico por la Subsecretaria de Turismo de la ciudad.

Que ver en La Boca: Museo Conventillo Marjan Grum

Museo de la Cera

El Museo de Cera de La Boca es el único de su tipo en el país. Inaugurado el 11 de junio de 1980, sus figuras de cera evocan la notable epopeya del sur de Buenos Aires, desde sus orígenes hasta nuestros días. El Museo comprende distintas áreas, con muestras especialmente diseñadas y agrupadas según un criterio pedagógico.

Que ver en La Boca: Museo Conventillo Marjan Grum

La Bombonera

La Bombonera es un estadio de fútbol perteneciente al Club Atlético Boca Juniors y reconocido por diversos medios internacionales como uno de los más emblemáticos del mundo. Fue inaugurado el 25 de mayo de 1940 y cuenta con una capacidad para 54.000 personas. La razón de su diseño compacto fue que se debía construir el nuevo estadio en el mismo solar donde se encontraba el anterior, de madera y mucho más pequeño.

Que ver en La Boca: La Bombonera

Usina del Arte

La Usina del Arte es un centro cultural y sala de espectáculos en La Boca. El edificio original fue diseñado por el arquitecto Juan Chiogna para alojar una super-usina de la Compañía Ítalo-Argentina de Electricidad (CIAE). Luego se convirtió en el Auditorio de la Ciudad de Buenos Aires, sede de las orquestas Sinfónica Nacional y Filarmónica de Buenos Aires.
Que ver en La Boca: Usina de Arte

Café Bar El Estaño

El bar-almacén Café El Estaño 1880, en Aristóbulo del Valle 110, fue fundado en 1890 como almacén, con el tiempo se convirtió en café y luego lugar de encuentro de artistas y bohemios. El Estaño es uno de los últimos bares-almacén de la ciudad. Las paredes están cubiertas de madera trabajada, en las que se destacan un gran mural.

Que ver en La Boca: Café El Estaño