Los Británicos en Argentina. Inmigrantes Ingleses, Galeses, y Escoceses.

Cuando Argentina no tenia aun nombre ni pertenecía al Virreinato del Río de La Plata, ya habían llegado los primeros ingleses, en 1527.

Por Maria Luisa Trentini

Cuando nuestra Argentina no tenia aun nombre, cuando aún no pertenecía al Virreinato del Río de La Plata, ya habían llegado a nuestras tierras los primeros ingleses, en 1527.

Eran dos pilotos que se embarcaron en la Armada de Sebastián Gaboto, uno de ellos, Roger Barlow, escribió el primer libro de geografía del Rio de La Plata, que serviría como base de datos para la fundación de Bs As de Pedro de Mendoza.

Después de las Invasiones Inglesas de 1806 quedan también en Buenos Aires muchos prisioneros, de los cuales varios se terminan casando con mujeres criollas. Sus descendientes ya se asientan acá. Otros llegan después de 1810, cuando se abre el comercio internacional con Gran Bretaña. Entre ese año y 1830 es cuando la inmigración inglesa se convierte en la más importante. La comunidad se instala más que nada en el Microcentro Porteño. Para esa época los británicos controlaban la actividad privada comercial en un 75%.

Inmigrantes británicos. Imagen cortesía del Hospital Británico de Buenos Aires.
Inmigrantes británicos. Imagen cortesía del Hospital Británico de Buenos Aires.

En 1840 llegan también irlandeses y escoceses, algunos con muy poco dinero pero con la férrea voluntad de trabajar; en ocasiones en trabajos muy duros como el cuidado y cría de ganado ovino.

En 1875, por ejemplo se instala en Fraile Muerto, Córdoba, el primer asentamiento de capital e iniciativa británica. Son cien familias que deben hacer frente a ataque de indios, pumas, y robos de ganado. Otras familias se asientan cerca de Bahía Blanca, mas allá de Azul, en Santa Fe, Entre Ríos, y La Pampa, criando vacunos y ovejas.

Fotografías de Harry Grant Olds: Estación de Trenes del Tigre, Buenos Aires, ca 1901.
Fotografías de Harry Grant Olds: Estación de Trenes del Tigre, Buenos Aires, ca 1901.

La participación británica en la tierra trajo también un agente innovador, en administración, producción, etc, haciendo de una estancia una verdadera empresa que traería varias ramificaciones. No solo compraron y trabajaron tierras y ganado, con ellos llegaron también ingenieros civiles, comerciantes, banqueros, misioneros anglicanos, e inversionistas.

Muchas estancias pasaron a tener modelos de administración y producción, conectados a inversiones externas e internas. Podemos citar a la Compañía para administrar” Las Cabezas”, en Entre Ríos, “ El Espartillar “ en Chascomús, “Santa Isabel” en el sur de Santa Fe, “La Germania” en Villegas, “Nuevo Bichadero” en Caseros, entre muchas otras.

Los argentinos llamamos a todos los británicos de la misma manera, son “los ingleses” pero por asociación con el idioma común, ingles. Pero en realidad no solo arribaron ingleses, también llegaron galeses a comienzo de 1865 y se ubicaron en Santa Fe, en la Provincia de Buenos Aires, y en regiones con condiciones muy duras, como Gaiman, Trelew y Trávelin, en la Patagonia.

Inmigrantes británicos bailando acompañados del sonido de la gaita. Imagen cortesía del Hospital Británico de Buenos Aires.
Inmigrantes británicos bailando acompañados del sonido de la gaita. Imagen cortesía del Hospital Británico de Buenos Aires.

Los escoceses llegaron muy temprano, alrededor de 1825, y se asentaron en Lavallol. Vinieron médicos, constructores, artesanos, ganaderos. Por otra parte, los irlandeses se destacaron por ser acá una comunidad numerosa, ubicándose entre las mas grandes del mundo fuera de Irlanda.

Los británicos vinieron también a instalar todo el sistema ferroviario que persistirá en argentina por muchos decenios, tendiendo vías férreas, construyendo estaciones con su típico estilo, pequeñas, de campo, para transporte de mercaderías y comunicación de personas, y de gran estilo y tamaño como Estación Retiro en Buenos Aires.

Y luego la infraestructura para la manufacturación del ganado con sus producción derivada, organizando frigoríficos para exportar carnes y derivados y a la vez iba creciendo un comercio paralelo de importación de productos elaborados requeridos por la sociedad argentina, que estimaba la calidad y hasta el lujo de lo que entraba del exterior.

La tienda Harrods en Buenos Aires.

La comunidad británica dejo huellas muy marcadas en lo cultural y en lo social. Es notable la influencia inglesa en grandes escritores como Borges, en la información, con el Buenos Aires Herald, en el deporte, con el futbol , el polo, el hockey, el rugby y el golf. En medicina, fundando el Hospital Británico, en moda y sofisticación, con Harrods, con bellos hoteles y confiterías, Richmond y Claridge, en Educación con sus afamados Colegios, la religión, también tiene su representación en la construcción de la Catedral Anglicana, que aún nos acompaña. Y no nos olvidemos de La torre de los Ingleses, bellísima obra de mayo de 1916, construida enteramente con materiales traídos de Gran Bretaña, junto a personal técnico y obreros y donada a Argentina como demostración de unidad.

Hoy en día son mas de 600.000 personas descendientes de británicos y sigue vigente la influencia, quizá un poco distinta a aquellos tiempos pasados, pero no menos importante Porque hablamos de arte, vanguardismo y tecnología que perpetúa la relación que comenzaba a insinuarse en aquellos lejanos tiempos de nuestra colonia.

Las Fotografías que Harry Grant Olds tomó en Sudamérica en 1899-1916

Harry Grants Old fue un fotógrafo Americano que emigró a Sudamérica en 1899. En sus viajes tomó cientos de hermosas y únicas fotografías.

Harry Grants Old fue un fotógrafo Americano que emigró a Sudamérica en 1899. En sus viajes tomó cientos de fotografías de Chile y Argentina. En este artículo exploramos su historia y algunas de sus obras destacadas.

Harry Grants Old nació en Ohio, Estados Unidos, en 1869. Aunque practicó la fotografía en su país de origen (abrió varios estudios fotográficos justo con su socio Albert Willman), no fue hasta 1894 que abordó el barco Buffon rumbo a Sudamérica.

Durante su viaje de Nueva York a Buenos Aires, H. G. Olds tomó 176 instantáneas retratando cada puerto de escala incluidos Pernambuco, Bahía, Río de Janeiro, Montevideo, Buenos Aires y el estrecho de Magallanes. 

Fotografías de Harry Grant Olds: Estación de Trenes del Tigre, Buenos Aires, ca 1901.
Fotografías de Harry Grant Olds: Estación de Trenes del Tigre, Buenos Aires, ca 1901.

La primera experiencia de Grant Olds como fotógrafo en Sudamérica sucedió en Valparaíso, donde consiguió trabajo como fotógrafo retratista para el estudio de Obde W. Heffer. La colección de fotos chilenas incluyen costumbres del puerto y edificios (muchos de los cuales serían desafortunadamente destruidos por el terremoto de 1906). 

Su siguiente parada, y el lugar donde permanecería hasta el final de su vida, fue Buenos Aires. Apoyado inicialmente por su tío John Apthorp, instaló un estudio de fotografía comercial (documental y publicitaria), el único de su tipo. Olds tomó el primer negativo de Buenos Aires el 5 de Agosto de 1900. Aunque Olds planeaba originalmente regresar a Estados Unidos, el negocio fue tan exitoso que el fotógrafo se quedó – eso sí, mandó llamar a su novia Rebecca Jane Rank, quien llegó el 12 de mayo para su boda. 

En 1901 Olds fue nombrado fotógrafo oficial de la Sociedad Rural Argentina, cargo que ejerció hasta 1916. Desde entonces, sus fotografías de vistas y costumbres han sido publicadas en una variedad de revistas y postales. Harry Grants Old murió en Buenos Aires en 1943.

Fotografías de Harry Grant Olds: Olds en el Buffon (sentado, de chaqueta blanca y gorra).
Fotografías de Harry Grant Olds: Olds en el Buffon (sentado, de chaqueta blanca y gorra).

Cómo Obtener la Ciudadanía Española desde Argentina

Guía paso a paso para tramitar la ciudadanía Española desde Argentina. cómo sacar turnos, requisitos y dónde buscar ayuda.

El proceso para obtener la ciudadanía Española puede ser largo, pero hay muchas maneras de preparar todos los documentos necesarios para facilitar el trámite. Siguiendo estos pasos, la respuesta será favorable.

Vías para la Ciudadanía Española

Modelo 1: Hijo de padre o madre Española

La ciudadanía española tiene restricciones generacionales. Los hijos de españoles que quieran optar por ella tienen que cumplir con las siguientes condiciones:

  • Tener padres o madres nacidos en España.
  • Si es la madre quien nació en España, haber nacido después de 1978 (las mujeres transmiten la nacionalidad solamente a los hijos nacidos después de 1978).

Si los padres no nacieron en España:

  • Tener 21 años de edad o más y haber nacido antes del 9 de enero de 1985, con padres que hayan adquirido la nacionalidad de España antes del nacimiento del interesado;
  • Ser menos de 20 años con progenitores que hayan adquirido la nacionalidad después del nacimiento.

Modelo 2 (No aplica hoy): Nieto de abuelo o abuela Española

Por el momento, nietos y bisnietos NO pueden obtener la ciudadanía

En 2017 se abrió permitió a los nietos de españoles nacidos en el extranjero el solicitar la ciudadanía española. La cláusula en la Disposición séptima de la Ley de Memoria Histórica dice: “Las personas cuyo padre o madre hubiese sido originariamente español podrán optar a la nacionalidad española de origen si formalizan su declaración en el plazo de dos años desde la entrada en vigor de la presente Disposición adicional”.

Esto significa que el plazo cerró en 2010. Sin embargo, existe un anteproyecto que planea abrir el trámite a nietos nuevamente. 

Modelo 3: Casarse y Mudarse

La ciudadanía española puede obtenerse casándose con una persona de nacionalidad española. Si el matrimonio sucede en Argentina, el aplicante deberá vivir un año en España para obtener la ciudadanía. para obtener la residencia legal, los Argentinos sólo deben vivir dos años en España (otros países requieren 10 años).

Requisitos para la Ciudadanía Española

Por Padres

La ciudadanía española puede pedirse por padres. Los documentos que se requieren son:

  • Hoja declaratoria de datos, que puede descargarse desde la web del Consulado: www.cgeonline.com.ar
  • Copia de la partida literal de nacimiento legalizada por el Ministerio de Relaciones Exteriores (Apostilla de La Haya) o por ese ministerio y el del Interior si la persona nació fuera de la Ciudad de Buenos Aires.
  • Partida de nacimiento del progenitor si no está inscrito en el Registro Civil del Consulado o en un Registro Civil español (en este caso, el trámite puede iniciarse en la web del Ministerio de Justicia de España).
  • Partida de defunción del progenitor si ha fallecido.
  • DNI del solicitante y pasaporte o documento de identidad del progenitor.

Cómo Sacar el Turno para la Ciudadanía

El turno para la cita puede solicitarse a través de la web del consulado. España cuenta con consulados en Buenos Aires, Bahía Blanca, Córdoba, Mendoza y Rosario.

Preguntas Frecuentes sobre la Ciudadanía Española

Pueden negarme la ciudadanía Española?

Sí. Es posible que aparezcan obstáculos que bloqueen el proceso, como alteraciones en las fechas de nacimiento, presentación de documentos ilegales, antecedentes penales, etc. Es importante leer todos los requerimientos y tener listos todos los documentos necesarios. 

Cómo puedo localizar documentos Españoles?

El proceso de búsqueda de los parientes Españoles (y sus descendientes) está a cargo de la persona que aplica – el Consulado no se encarga de buscar documentos. Es recomendable comenzar a buscar por internet, escribir a capillas y registros civiles, visitar los lugares donde ocurrieron nacimientos y matrimonios, o contratar expertos que se especialicen en genealogía o historia familiar. En orígenes online intentamos ofrecer información gratuita para ayudarte a buscar parientes italianos. Las siguientes guías pueden ser de ayuda:

La Estancia Huetel: Palacio Francés en Buenos Aires

La Estancia Huetel es un chateau de impronta francesa en el partido bonaerense de 25 de Mayo y fue construida en el siglo XIX.

La Estancia Huetel es un chateau de impronta francesa en el partido bonaerense de 25 de Mayo. Fue construida en el siglo XIX por una destacada familia aristocrática. Hoy, el majestuoso palacio permanece cerrado al público en medio de una estancia de 7.000 hectáreas.

La Estancia Huetel fue diseñada por el arquitecto suizo Jacques Dunant, quién se destacó en la Argentina con sus encargos y proyectos. Otras obras de Dunant incluyen la Catedral de San Isidro (1898), el Hotel de Sierra de la Ventana, el Teatro Ateneo y el Municipal de Bahía Blanca, la Residencia Ortiz Basualdo en Avenida de Mayo 776, los Palacios San Fernando, Santamarina y Dosé-Armstrong varios chalets de veraneo en Mar del Plata.

El palacio de la Estancia Huetel tiene una impronta francés estilo Luis XIII y fue construido en etapas, comenzando en 1906. Huetel significa “mulita” en lengua indígena. Entre los detalles únicos de este imponente edificio podemos encontrar una suntuosa escalera de mármol, estatuas, una fuente, un lago, terrazas y cuarenta dormitorios – a pesar que su ocupante era viuda y no tenía hijos!

la Estancia Huetel en la revista Caras y Caretas.

Aquellos afortunados que eran invitados a visitar la estancia plantaban un árbol en el establecimiento. Por ejemplo, Eduardo VIII, Príncipe de Gales, plantó uno en 1925. Según cuentan las historias, el Duque de Windsor llegó en tren hasta el corazón de la estancia con el ferrocarril Sud – Huetel tenía su propio andén! Otro de los personajes ilustres que se hospedó en el palacio fue Marcelo T. de Alvear, presidente de Argentina entre 1922 y 1928. 

El Palacio fue construido para Concepción Unzué de Casares, única heredera del célebre don Saturnino Unzué y un personaje mítico de la aristocracia argentina que impulsó la construcción de una gran cantidad de espacios religiosos, instituciones educativas y asilos. 

Concepción Unzué murió en 1959. No tenía hijos, por lo que dejó la estancia y palacio a su sobrina Josefina Álzaga Unzué de Sánchez. Su hija, Josefina Sánchez Álzaga Larreta, heredó luego la propiedad. 

El bellísimo Palacio Huetel sigue habitado por los descendientes. Sólo el círculo más íntimo y algunas afortunadas personalidades pueden acceder a la estancia. Esperamos que algún día las puertas de Huetel se abran para celebrar la historia de uno de los palacios más hermosos de la Argentina.

la Estancia Huetel - Vista Aerea

Cómo Obtener la Ciudadanía Italiana desde Argentina

Guía paso a paso para tramitar la ciudadanía italiana desde Argentina. cómo sacar turnos, requisitos y dónde buscar ayuda.

El proceso para obtener la ciudadanía Italiana puede ser largo, pero hay muchas maneras de preparar todos los documentos necesarios para facilitar el trámite. Siguiendo estos pasos, la respuesta será favorable.

Vías para la Ciudadanía Italiana

Consanguineidad

La ciudadanía italiana no tiene restricción generacional. Siguiendo el principio “ius sanguinis” o derecho de sangre, cualquier persona que tenga un antepasado italiano y pueda demostrar su parentesco puede aplicar a la ciudadanía italiana. La única limitación es si el pariente renunció a su ciudadanía o si hay saltos generacionales (en ese caso, no es posible tramitarla). 

El trámite puede solicitarse por línea materna o paterna – aunque los descendientes por lado materno tienen que haber nacido después del 1/1/1948, cuando se decretó la Constitución Italiana. Si han nacido antes pueden ir a juicio para obtener el reconocimiento de sus lazos con el país.

Matrimonio y Naturalización

La ciudadanía italiana puede obtenerse también a través de matrimonio o residiendo en Italia. Los requerimientos varían según dónde viva la persona, el tiempo de enlace, la residencia legal, y otros. 

Una persona casada puede solicitar este derecho si tiene 2 años de matrimonio con residencia en Italia o 3 años fuera del país. Los documentos requeridos son: Partida de nacimiento apostillada y traducida al italiano, certificado de antecedentes penales de tu país, documento de identidad, y cancelación del costo por la solicitud. A partir de 2018 también se requiere manejo del idioma (B1 o superior) y un tiempo de espera de 48 meses. el costo ronda hoy los 250 euros.

Requisitos para la Ciudadanía Italiana

Por Abuelos

La ciudadanía italiana puede pedirse por abuelos. Los documentos que se requieren son:

  • Partida de nacimiento del abuelo/a.
  • Partida de matrimonio del abuelo/a.
  • Partida de defunción del abuelo/a (si aplica).
  • Certificado de Cámara Electoral (no naturalización).
  • Partida de nacimiento del padre/madre.
  • Partida de matrimonio del padre/madre.
  • Partida defunción padre/madre (si aplica)
  • Tu partida de nacimiento.
  • Partida matrimonio interesado (si aplica).
  • Partida nacimiento hijo.

Por Padres

La ciudadanía italiana puede pedirse por padres. Los documentos que se requieren son:

  • Partida de nacimiento padre/madre.
  • Partida de matrimonio padre/madre.
  • Partida de defunción (si aplica).
  • Certificado cámara electoral (no naturalización).
  • Partida de nacimiento del interesado/a.
  • Partida matrimonio interesado/a.
  • Partida nacimiento hijo/s.

Ciudadanía Italiana Mediante Juicio

Las mujeres italianas no podían transmitir la nacionalidad a sus descendientes si éstos habían nacido antes del 1/1/1948. Hoy, estas personas pueden reclamar la ciudadanía mediante juicio. Es recomendable consultar con un abogado puesto que hay que presentar varios documentos traducidos, legalizados y apostillados. El juicio debe llevarse a cabo en un tribunal romano, pero no es obligatorio viajar a Italia. Puede darse poder a un abogado inscripto en el Colegio de Abogados de Italia. Los casos suelen llevar 8 a 18 meses y muchas sentencias se dan a favor.

Cómo Sacar el Turno para la Ciudadanía

El turno puede solicitarse a través de la web o por WhatsApp:

  • Web de la embajada italiana en Argentina. Los días de apertura son (usualmente) domingo, lunes, miércoles y jueves. Es esencial revisar los emails luego de aplicar al turno. 
  • Turnos por WhatsApp (2021): A los números 116980-8604116980-8605 entre las 11:30 y 12:30 de los lunes, martes, jueves y viernes.

Antes de asistir al turno o hacer la llamada se recomienda tener una cuenta activa en el sistema Prenota on-line del Consulado General de Buenos Aires, una foto de frente y dorso, y DNI vigente. 

Preguntas Frecuentes sobre la Ciudadanía Italiana

Pueden negarme la ciudadanía italiana?

Sí. Es posible que aparezcan obstáculos que bloqueen el proceso, como alteraciones en las fechas de nacimiento, presentación de documentos ilegales, antecedentes penales, etc. Es importante leer todos los requerimientos y tener listos todos los documentos necesarios. 

Cuénto demora el trámite para la ciudadanía italiana?

El trámite para obtener la ciudadanía lleva tiempo. Los plazos dependen de la cantidad de solicitudes activas y el estado de los documentos. El mínimo suele rondar los 12 meses. La ley indica que se debe dar una respuesta en 730 días (dos años).

Cómo puedo localizar documentos Italianos?

El proceso de búsqueda de los parientes Italianos (y sus descendientes) está a cargo de la persona que aplica – el Consulado no se encarga de buscar documentos. Es recomendable comenzar a buscar por internet, escribir a capillas y registros civiles, visitar los lugares donde ocurrieron nacimientos y matrimonios, o contratar expertos que se especialicen en genealogía o historia familiar. En orígenes online intentamos ofrecer información gratuita para ayudarte a buscar parientes italianos. Las siguientes guías pueden ser de ayuda:

Cómo pedir Partidas de Nacimiento, Matrimonio y Defunción de Buenos Aires

Si se trata de rastrear partidas de nacimiento, matrimonio y defunción en la Ciudad Autonoma de Buenos Aires, afortunadamente existe un sitio web que facilita los pedidos.

El proceso se puede realizar completamente online, pero los envíos solo se realizan a casillas de correos de Gmail, Hotmail o Yahoo (por la facilidad y el acceso a otros servicios como documentos, almacenaje y otros, recomendamos crear cuenta en Gmail).

Las partidas demoran alrededor de 15 dias hábiles en llegar – aunque se pueden realizar pedidos urgentes que requieren sólo 72 horas.

Cómo Pedir Partidas de Buenos Aires

El primer paso es ir al sitio de trámites del Gobierno de Buenos Aires:

Desde allí podrán realizar los pedidos y hacer el pago (a través de una Boleta Única Inteligente o BUI). Los costos por partidas regulares o urgentes figuran en la misma pagina.

Hay dos formas de pedir partidas, con diferentes requisitos. Los tramites sin búsqueda requieren una serie de datos (con frecuencia no disponibles para ancestros), mientras que los trámites con búsqueda requieren sólo una fecha aproximada y el nombre completo.

Requisitos para Trámite sin Búsqueda

Los requisitos para hacer un Trámite sin Búsqueda son:
 
  • Nombre
  • Apellido
  • Año
  • Tomo
  • N° de Acta
  • Sección

Requisitos para Trámite con Búsqueda

Los requisitos para hacer un Trámite con Búsqueda son obligatorios. Estos son:
 
  • Fecha aproximada
  • Nombre
  • Apellido

Pasos para Realizar el Pedido

Para realizar un pedido de partidas, hay que completar el formulario de Tramites Digitales del Gobierno de Buenos Aireshttps://tramitesdigitales.buenosaires.gob.ar/formulario/formularioTemplate/solicitudPartida (tarda un poco en cargar).

Siguiendo el paso a paso, luego de proveer los datos requeridos el sitio solicita el pago de la Boleta Única Inteligente (BUI). Los medios de pago includen Rapipago, Visa, Cabal, y Mastercard. 

Para solicitar partidas urgentes, que demoran unas 72 horas hábiles luego de realizado el pago, se debe abonar un adicional que puede pagarse online con tarjeta de credito.

Si el pago se realizó cocrrectamente, la partida debería llegar por correo electrónico dentro del plazo informado.

Otras Partidas

Para realizar el pedido de una partida parroquial, hay que acercarse a una Circunscripción del Registro Civil.

Las partidas para presentar en Educación, ANSES, DNI (sin búsqueda) son gratuitas.

Las partidas pueden pedirse desde el exterior. En el tipo de entrega hay que seleccionar “Entrega al exterior“. Las partidas se pueden apostillar a través del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de la Nación.

Partidas con firmas ológrafas deben ser legalizadas por la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil o en el Ministerio del Interior.

Santiago del Estero: Historia de la Ciudad más Antigua de la Argentina

La creación de ciudad de Santiago del Estero, capital de la Provincia, se remonta al siglo XVI. Aunque la fecha exacta se desconoce, su fundación se estima entre los años 1550 y 1553- ninguna otra ciudad argentina la supera en antigüedad!

La ciudad fue el primer centro colonial y el primer proyecto urbano exitoso de toda la región. Los habitantes que conformarían Santiago habían intentado en dos ocasiones fundar una ciudad de nombre “El Barco“. Un militar y conquistador español, Juan Núñez de Prado, había sido el autor del nombre – en honor a su ciudad natal en España “El Barco de Ávila“. Ya en su ubicación actual, la ciudad fue finalmente llamada Santiago (por el Apóstol Santiago) del Estero (por hallarse junto a una laguna cercana al río Dulce), exactamente el 25 de julio de 1553. Los primeros pobladores de la ciudad provinieron de dos contingentes principales: el primero del Perú, y el segundo, que en definitiva resultó ser el más numeroso, llegó desde Chile. Luego se sumaron indios yanaconas, de habla quechua, lengua que dio origen al actual quichua santiagueño, ampliamente difundido en la provincia. Los primeros vecinos de Santiago del Estero constituyeron las cabezas de las familias criollas más antiguas de la República Argentina.

Por muchos años, Santiago del Estero fue la única ciudad del actual territorio argentino que subsistió, mientras que otras fueron atacadas o abandonadas por sus respectivos ocupantes.

Santiago del Estero: Casa de Gobierno, Legislatura y Palacio de Justicia en 1906.
Santiago del Estero: Casa de Gobierno, Legislatura y Palacio de Justicia en 1906. Fuente: Wikimedia.

Numerosas expediciones fueron lanzadas desde Santiago del Estero, fundando sucesivamente las ciudades de San Miguel de Tucumán (1565), Córdoba (1573), Salta (1582), La Rioja (1591), San Salvador de Jujuy (1593) y Catamarca (1683). Es por este motivo que Santiago es a menudo conocida como “madre de ciudades“.

Inicialmente parte del Virreinato del Perú, en 1776 y con la conformación del Virreinato del Río de la Plata, Santiago quedo incluida en la Intendencia de Salta del Tucumán. La ciudad adhirió con entusiasmo a la causa emancipadora la Revolución de Mayo en 1810 (contribuyendo con hombres a la causa de la independencia, lo cual provocó el despoblamiento de su territorio), y formó parte de la efímera República de Tucumán hasta el 27 de abril de 1820, cuando se convirtió en capital de la nueva provincia de Santiago del Estero al proclamarse la autonomía provincial gracias a una revolución iniciada por el comandante Juan Felipe Ibarra.

Además de ser punto de partida de la conquista militar, la ciudad también lo fue de la evangelización católica. Santiago fue sede del primer obispado, formando a los sacerdotes que fundaron conventos en otras ciudades. La ciudad fue también sede de los primeros institutos de enseñanza, escuela y Seminario, anteriores a la Universidad de Córdoba.

Centro Cultural Del Bicentenario, Santiago del Estero.
Centro Cultural Del Bicentenario, establecido en el edificio reciclado de la antigua casa de gobierno, construida en 1868.

El Terremoto de 1817

El 4 de julio de 1817, a las 17.30, un terremoto con una magnitud estimada de 7,0 en la escala de Richter sacudio Santiago del Estero, causando graves daños, agrietando la tierra y prolongándose hasta el día 11, con intervalo de horas. El epicentro fue en 28°00′S 64°30′O, a una profundidad estimada de 30 km. El año 1817 no fue precisamente el mejor para Santiago del Estero, ya que en enero y febrero azotaron a la incipiente ciudad vientos huracanados que sembraron destrucción y pánico.

Hasta principios del siglo XVII, la región santiagueña se había integrado a la economía minera alto-peruana a través del abastecimiento de textiles “de la tierra“, que los indios entregaban en calidad de tributo. Las “carreterías” alejaban a veces para siempre a los pobladores de la zona, declinando luego de no poder insertarse eficazmente en los circuitos dependientes de Potosí. El gran crecimiento económico y demográfico de Buenos Aires, que se incrementa aun mas con la creación del Virreinato del Rio de La Plata, reorienta parte de los flujos que partían del interior.

En 1884 el Ferrocarril Central Argentino llega a Santiago del Estero. Con capitales británicos, su expansión había sido impulsada por intereses en explotar la abundante madera de quebracho de la provincia. La linea troncal Rosario – Córdoba – Tucumán vinculó a las ciudades con Buenos Aires, tejiendo el abanico que hasta la primera guerra mundial consolidaría el foco en la capital del país. Si bien desde 1721, con la introducción de esclavos africanos, la zona había pasado a ser una importante productora de cereales y hortalizas, la colonización de la pampa húmeda con inmigrantes europeos le quitó ese lugar de privilegio. Políticamente, el ferrocarril contribuyo a la aceleración del proceso de organización nacional y a la movilización de personas a grandes distancias con reducciones significativas en el tiempo de viaje. La inmigración, que antes se asociaban al transporte de ganado y textiles, ahora incluye a aquellos que se trasladan para ofrecer sus brazos en las cosechas trigueras de Buenos Aires y sus alrededores. Muchas familias se instalaran como campesinos, otros temporalmente como jornaleros y trabajadores de estación.

Inaugurado en 1917, la gran sala del Petit Palais fue centro para funciones cinematográficas, teatrales y de café concert.
Inaugurado en 1917, la gran sala del Petit Palais fue centro para funciones cinematográficas, teatrales y de café concert. Fuente: Wikimedia.

Santiago del Estero presenció numerosos cambios a principios del siglo XX. Cuatro avenidas delimitaron el centro de la ciudad: Rivadavia, Alsina, Roca y Moreno. Se establecieron las plazas Belgrano, Independencia, Gral. Roca (hoy Lugones), Absalón Rojas (hoy San Martín) y San Martín (hoy Absalón Rojas). Y en el centro, el Mercado Armonía nucleaba los productos de fincas y chacras. Se inauguró el Hospital de la Caridad (después Mixto, hoy Diego Alcorta) y comenzó el alumbrado público.

Luego una epidemia de paludismo a causa del estancamiento de las aguas de un brazo muerto del río Dulce, por iniciativa del doctor Antenor Álvarez se procedió al rellenado y posterior plantación de 1000 eucaliptus para absorber la humedad del suelo, dando origen al Parque Aguirre. El servicio de agua corriente se inauguró en 1907, y también lo hicieron en el mismo año el Matadero Municipal (hoy Mercado de Abasto), en 1908 el Colegio Nacional, en 1910 el teatro Veinticinco de Mayo, en 1911 la Avenida Costanera (ampliada luego en 1917), y en 1916 la Escuela del Centenario y se procedió a la pavimentación de las calles principales utilizando adoquines. En 1926 se terminó la construcción del Puente Carretero, donado por el gobierno alemán como un acto de reparación hacia la República Argentina por el hundimiento de dos barcos durante la Primera Guerra Mundial.

Folklore y Gastronomía

El folclore, con sus tradicionales chacareras (el baile que los paisanos dedicaban a las hijas mujeres de los chacareros, para festejar las buenas cosechas), comenzó a conocerse gracias a Don Andrés Chazarreta, quien alrededor de 1921 incursiona en Buenos Aires en su afán de rescatar los ritmos originarios no sólo de Santiago, sino de toda la Argentina. El vocablo “chacarero”, trabajador de la chacra, en quechua santiagueño significa maizal. Hoy patrimonio cultural típico de Santiado del Estero, la provincia y la ciudad han dado origen a muchos de los más destacados intérpretes y compositores de música popular del país.

Y en la gastronomía, Santiago es también una chacarera de sabores. El locro, la humita, los tamales, las empanadas, la chanfaina y la sopa de quinua, son platos típicos de la región. También alfajores de dulce de leche elaborados con una pizca de anís y dos cucharadas de alcohol, chipacos y tortillas. Elaboraciones multicolores que contrastan el paisaje de tierra y sol, aromas del monte  y sabores cautivantes. Son estas tradiciones y otras las que convierten a Santiago en una de las principales provincias gastronómicas del país y uno de los lugares mas ricos en patrimonio.

Vista aérea de la ciudad en 1922.
Vista aérea de la ciudad en 1922. Imagen cortesía de Santiago Ciudad.

Lugares Destacados de Santiago del Estero

La Plaza Libertad, ubicada en el centro, está cubierta de ricas especies vegetales y ofrece en invierno el colorido espectáculo de sus lapachos en flor.

La Catedral Basílica, establecida en 1876, trae a la memoria la creación, en Santiago del Estero, de la primera Diócesis en territorio argentino, en el año 1570.

El Convento de San Francisco reúne el Templo de estilo neogótico, el Museo de Arte Sacro, que conserva joyas religiosas de los siglos XVIII y XIX y objetos que pertenecieron a San Francisco Solano, y la Celda Capilla, morada del santo y sencillo recinto levantado por los aborígenes entre 1590 y 1594. La Iglesia de la Merced conserva una antigua imagen de la Virgen María donada por el Gral. Juan Felipe Ibarra.

El Parque Aguirre es el principal pulmón verde de la ciudad, espacio de recreación y asiento de clubes de distintas disciplinas deportivas.

En la Casa Museo de Andrés Chazarreta se exhiben pertenencias de quien, durante 54 años de labor, recopiló y compuso centenares de piezas folklóricas.

El Centro Cultural del Bicentenario,inaugurado en 2010, conforma un importante polo cultural frente a la Plaza Libertad, que contiene tres museos: El Histórico, el Antropológico y el de Bellas Artes, así como múltiples espacios de exposición.

El Desarrollo del Ferrocarril en Argentina y su Relación con la Inmigración

El ferrocarril, como fenómeno mundial, surgió en el siglo XIX y se desarrolló fuertemente durante el siglo XX, constituyéndose como símbolo de la modernidad y el progreso.

En Argentina, la primer línea férrea fue inaugurada en 1857 en la provincia de Buenos Aires fomentada por capitales argentinos, aunque rápidamente se sumaron capitales británicos y franceses. Estos dos últimos fueron tomando mayor preponderancia en la definición y desarrollo del ferrocarril en el país a lo largo del tiempo. Por su parte, el Estado argentino también participó en la expansión ferroviaria, mediante los llamados ferrocarriles de fomento; se trató de líneas que llegaban a lugares lejanos que no resultaban rentables para las inversiones privadas. El objetivo era fomentar el desarrollo económico de esas regiones apartadas y controlarlas políticamente.

En 1863 se comenzó a construir el Ferrocarril Central Argentino. La Red Ferroviaria Argentina llegó a ser una de las más grandes del mundo durante este periodo, alcanzando cerca de 100.000 km de rieles. El desarrollo de este fenómeno estuvo muy relacionado por una parte con el contexto internacional y el hito que significaba esta nueva forma de transporte, y por el otro con el modelo económico agro-exportador, basado en la producción agrícola y la ganadería. Su instalación modificó sustancialmente la circulación de las personas, de los bienes de capital y de la tecnología. Trajo velocidad en las comunicaciones, acotó los tiempos de traslado y modificó la concepción de las distancias.

Locomotora La Porteña, la primera locomotora del Ferrocarril Oeste.
Locomotora La Porteña, la primera locomotora del Ferrocarril Oeste. El 29 de agosto de 1857 realizó el primer viaje en tren, desde la Estación del Parque hasta La Floresta, Buenos Aires, Argentina. Fuente: Wikimedia Commons.

Por su parte, la instalación y puesta en marcha requirió no solo de los materiales necesarios (rieles, locomotoras, maquinarias, etc.), todos ellos confeccionados en el exterior, sino también de ingenieros y expertos que contaban con los conocimientos necesarios, como así también la mano de obra calificada para operar estas tecnologías (maquinistas de locomotoras, telegrafistas, administrativos, entre otros), lo cual inicialmente generó inmigración británica hacia Argentina, aunque no de forma excluyente.

Esto se constató en el hecho de que los encargados de la construcción del Ferrocarril del Oeste fueron el ingeniero civil inglés, Williams Bragge, el francés Paul Moulliard y John Allan, ingeniero mecánico británico.

Es claro que esta época estuvo marcada por la inmigración como política de Estado.

El principal objetivo era poblar el territorio y consolidar una sociedad civilizada basada en las enseñanzas de economía, orden y moralidad que introducía la cultura europea. Predominaba los inmigrantes de origen italiano y español principalmente. Durante el siglo XIX los británicos emigraron en forma masiva, pero eligieron países que representaban mejor sus costumbres tales como Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda y Sudáfrica.

El porcentaje que emigró hacia América del Sur fue pequeño, sin embargo Argentina fue el país que recibió mayor cantidad, seguido por Brasil y Chile. Los atraía el escenario comercial y las grandes oportunidades que ofrecía este desconocido país. Las primeras olas migratorias estuvieron compuestas por aventureros, los llamados pioneros. Más tarde se daría el fenómeno de las cadenas migratorias.

Mapa del Ferrocarril General Belgrano
Mapa del Ferrocarril General Belgrano y el resto de la red ferroviaria argentina en el momento de su máxima extensión (aprox. 1960). Fuente: Wikimedia Commons.

Avanzado el siglo XIX, el Estado argentino comenzó a regular el ingreso de los contingentes migratorios. En 1869 se creó por decreto la Comisión Central de Inmigración, la cual permitió contar con mayor control y acompañamiento, a la vez que arrojaba luz respecto de las estadísticas oficiales y las características de la población recién llegada. En el año 1875 el gobierno del presidente Avellaneda presentó un proyecto de ley que pretendía orientar la inmigración en función de las necesidades del país, proponiendo el fomento para continuar desarrollando el modelo económico agroexportador.

Las corrientes migratorias en este sentido, contribuirían al incremento de la producción, del consumo, de las exportaciones, y de la recaudación aduanera. Los ferrocarriles por su parte, aportaban al transporte de los bienes conectando las regiones del país con el puerto

La política de fomento de la inmigración, en tal sentido, debía ser entendida como uno de los pilares del desarrollo económico del país: mano de obra especializada en las nuevas prácticas productivas.

El proyecto de ley presentado en 1875 fue aprobada un año más tarde y con esto se confirmaba la obligación del Estado argentino de brindar alojamiento, manutención y traslado a los inmigrantes, lo cual indicaba que el Estado tendría un rol importante en la recepción de los flujos migratorios. A su vez, intervendría también en la búsqueda y selección de candidatos en los países de origen, y una vez llegados Argentina los trasladarían a territorios específicos donde podrían comenzar a trabajar.

De esta manera, puede observarse una importante modificación en la regulación de la migración por parte del Estado, aunando esfuerzos con el fin de potenciar el modelo económico de agro-exportación.

Trabajadores ferroviarios, 1952.
Trabajadores ferroviarios en 1952. Imagen cortesía de Archivo General de la Nación.

En 1890 se produjo una fuerte crisis económica y financiera en Argentina, que frenó sustantivamente el desarrollo de toda la red ferroviaria, tanto la de origen estatal como la privada. Sin embargo el interés por el sector ferroviario permaneció intacto. Durante la primera década del nuevo siglo existieron propuestas de compra de los ferrocarriles del Estado, por parte de capitales extranjeros.

Si bien se barajó la posibilidad de privatizar los ferrocarriles estatales, a partir 1916 (durante el primer gobierno de Yrigoyen) se marcó una clara tendencia abandonar definitivamente esta idea. El criterio que había imperado durante el siglo anterior había sido el de un “Estado subsidiario temporario”, el cual invertía en el fortalecimiento de la red ferroviaria para luego delegar la operación de las mismas a capitales privados.

A partir de la presidencia de Yrigoyen se fortaleció la idea de la re-inversión pública en las líneas ferroviarias y la competencia con las empresas privadas. Esta tendencia se mantuvo y se realizaron nuevas inversiones que permitieron durante década del ‘20 la extensión kilométrica de los ferrocarriles del Estado.

El desarrollo del nuevo siglo traería aparejado la transformación del mercado de transporte terrestre y la decadencia del transporte ferroviario a nivel mundial. La crisis mundial de la década del ‘30 y el advenimiento de la segunda guerra mundial llevaron a los capitales extranjeros a intentar deshacerse de las empresas ferroviarias. Para el Estado Argentino, esto significó una oportunidad de profundizar el ideario fortalecido durante las primeras décadas del siglo, lo que llevó a la nacionalización de varias líneas de ferrocarril.

Fuentes:

  • Salerno, Elena (2001). Los ferrocarriles del Estado, conectividad y política en la Argentina. Universidad Nacional de Luján (Argentina).
  • Badaloni, Laura (2015). Ferrocarriles e ingenieros. Aportes a una historia más allá de las fronteras nacionales. Investigaciones Socio-históricas regionales (ISHIR) y Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET).
  • Fernandez, Alejandro (2017). La ley argentina de inmigración de 1876 y su contexto histórico. Universidad Nacional de Luján (Argentina).
La Trochita del Ferrocarril General Roca.
La Trochita del Ferrocarril General Roca, cuyo recorrido se extiende 402 kms desde Esquel and El Maiten en Chubut hasta Jacobacci en Río Negro. Fuente: Wikimedia Commons.

La Gastronomía Argentina, un crisol de Razas y Ollas

Sabemos que el concepto de Gastronomía, formada por dos palabras de origen griego, “gastros”, estómago y “nomos”, que
significa orden, o ley, es, en resumen, la norma del estómago. Y no podemos de ninguna manera desconocer que forma parte de la Cultura, al ir asociada a las tradiciones, la geografía, las costumbres y la historia de los pueblos.

Argentina es un país de entrecruzamientos culturales, un destino elegido por millones de seres humanos que fueron corridos de sus tierras de origen por hambre, persecuciones políticas y religiosas, por guerras, por falta de trabajo; circunstancias coyunturales de una Europa convulsionada.

Hasta la Primera mitad del siglo XIX la cocina estaba signada por la impronta indígena y mas tarde, con la llegada y colonización de los primeros españoles, ambas se fusionan.

Si nos sentamos a sus mesas, comeremos asado, carbonadas, guisos carreros, de vizcacha, de pacú, sopas , guisos con cerdo,
maíz, porotos, puchero, mazamorra (cultura precolombina mas influencia española), locro (del quechua “Luqru“, de raíces andinas, papas y maíz blanco), tortas fritas, dulce de leche.

Platos de porciones abundantes y sin mucho refinamiento. Y si vemos qué comen los esclavos y los muy pobres, en su menú están las vísceras, entre ellas el mondongo, los chinchulines, las tripas vacunas desechadas por los de mejor posición económica.

Fotografia de Empanadas. Imagen Creative commons por やましこ
Asado criollo

Y a mediados del 1800 bajan de los barcos los de la lejana orilla, los inmigrantes europeos, en su mayoría , huyendo de sus paupérrimas condiciones de vida, y así, la fuerza autóctona de América comienza a mezclarse con el paladar europeo.

A fines del siglo XIX, los italianos llegan a torrente. Solamente entre 1880 y 1930, arriban cuatro millones. La primer oleada eran en su mayoría chacareros del Norte de Italia, Del Piamonte, de Genova, del Veneto, de zonas rurales. Vienen perseguidos por el desempleo, la corrupción, la desigualdad social.

Ya entrado el siglo XX arriban los italianos del Sur; Calabria, Sicilia, expulsados por la pobreza. En general se asientan en las grandes ciudades, no son labradores, tienen otros oficios. Arriban después de la Primera Guerra, se interrumpe en los años de la Segunda guerra y finaliza entre los anos 50 y 60 del siglo pasado.

Y todos ellos, los del norte y los del sur, traen las pastas, frescas o secas; tallarines, gnoquis, ravioles, la fainá, de origen genovés, la pizza, derivada de la cocina napolitana, la fugazza, descendiente de la focaccia genovesa. Llega la polenta, del Norte de Italia, los panes dulces, hermanos de los panettones milaneses, los chorizos, bondiolas y salamines de Lombardia, el Veneto, Friuli. Los helados, etc. Y no nos olvidemos del café, que comparten con los españoles mediterráneos, del lemocello del Mezzogiorno o de la sidra de Campania.

Fotografia de Churros. Imagen creative commons por Andres Reyes.
Foto de un alfajor. Imagen creative commons por Jakobien van der Weijden.

A esta revolución gastronómica se suman los españoles. Ellos estaban desde la época de la colonización, en lo que antiguamente era el Virreynato del Río de La Plata. Habían fundado poblaciones, tuvieron sus descendientes, los criollos, con sus tradiciones y su lengua. Por eso, cuando llega el aluvión inmigratorio de fines del siglo XIX, tuvieron una ventaja que los otros no, el idioma no era una barrera y la idiosincrasia era común.

Desde fines del siglo XIX, en la posguerra de los años veinte, más tarde los exiliados y fugitivos de la guerra Civil española (1936-1939), arriban a argentina convirtiéndose, junto a la italiana, en las inmigraciones mas importantes al país. Vienen de Galicia, de Andalucía, de Asturias, de la zona vasca.

El puchero argentino es un derivado del “cocido” español. Las empanadas, de origen andaluz que derivan de los fatay, cocina del cercano oriente que durante siete siglos reino en España, los churros, los alfajores, la tortilla de papas, las albóndigas, la empanada gallega, las torrejas, los buñuelos, las croquetas, los piononos, la sidra asturiana, el chocolate.

Las “picadas” argentinas, que suelen preceder al asado, son descendientes directos de las tapas de España, compuesta de
trocitos de queso, milanesas, salames y aceitunas. El mate ya era en época colonial una infusión típica, pero fueron los
españoles que le agregaron la bombilla, “el chupador”, como se lo denominaba entonces.

Otra migración importante, una pieza mas del rompecabezas, los Árabes. Formalmente arriban a estas orillas en 1886, son 633 personas de origen sirio y libanés. Se suman jordanos, palestinos, egipcios, iraquíes. Cristianos y musulmanes que
escapaban de guerras entres kurdos, otomanos y musulmanes. Sufren persecuciones religiosas y conflictos. No tienen ningún tipo de problema en su inserción por ser similares a los criollos, a los gauchos. Son descendientes de beduinos y se convierten
rápidamente en gauchos árabes.

La influencia árabe en la comida argentina ya se había realizado a traves de la península ibérica. La golosina mas consumida en el país es el alfajor, una creación culinaria árabe y las empanadas, otra herencia exquisita de los persas que los árabes llevan a España y en 1500 a América.

Cocina internacional en la Argentina

Los alemanes no llegaron masivamente, sino en grupos pequeños. Los más importantes, de 1920 a 1935 y después del final de la segunda guerra mundial.

La pastelería argentina es descendiente directa de la alemana, casi todas las “facturas”, las berlinesas, el kutchen , las medialunas, las tortas tienen su origen centroeuropeo.

Los franceses también aportaron su tipo de pan, “frances”, sus cremas , los flanes con chantilly, los omelets, mas tarde, la cocina de huerta casera o nueva cocina. Y no solo eso, llegó también la forma distinta de engalanar una mesa, preparar platos mas pequeños y refinados, forma de cocinar y presentar mas refinado, entre otras variantes.

Los británicos e irlandeses están en Argentina desde fines del siglo XVIII, cuando se comienza a desmembrar el ejército de Napoleon, y en 1810 ya había 500, sumando los que se quedaron en Buenos Aires después de las Invasiones Inglesas. Se dedican casi en su totalidad a actividades rurales y traen con ellos el te y los scones, los galeses la exquisita Torta Negra y otros sabores, las jaleas de manzana y los quesos, con su migración a Chubut en los anos 60 del siglo XIX.

Y la amalgama de sabores se complementa con el aporte de portugueses, judios, griegos, japoneses, suizos, yugoslavos, bielorrusos, etc.

El siglo XXI es la moderna internalización de la comida argentina. Se suma la de los países fronterizos y otros sabores
latinoamericanos, como el peruano y el mexicano. Y mas lejanos también, el Extremo Oriente, India, Japon, Tailandia, China, etc.

Es difícil entonces definir la gastronomía argentina. Pero si prestamos atención a la definición de “Patrimonio Cultural Alimentario y Gastronómico Argentino” encontraremos destacado el asado, las empanadas, el mate, el dulce de leche y el vino Malbec.

Ese seria el encabezado, luego la lista sería una interminable fila de platos de todo el mundo, en versión argentina, pues eso somos, un crisol de razas y de ollas. No?

Nota por Meri Trentini. Meri nació en Entre Ríos, estudió Literatura en la Universidad de Buenos Aires y colabora regularmente con Origenes.online escribiendo sobre costumbres, lenguaje, viajes e historias familiares.

Quiénes vivían en la Provincia de Entre Ríos antes de la Inmigración?

En los orígenes de la provincia se distinguían dos grupos de pobladores. Los miembros de uno de esos grupos eran cazadores, recolectores y pescadores.

En este grupo mencionamos a los charrúas (que se ubicaban además en parte de Uruguay y extendieron su andar por el Sur de Brasil, además de Entre Ríos y ocasionalmente alguna zona de San Fe y Corrientes), los cáingang (que se ubicaban además en el centro-sur de Brasil, la Mesopotamia argentina, Paraguay y el Norte de Uruguay) y los querandíes (que también ocupaban una parte de la región pampeana).

Los miembros de este grupo habitaban a orillas de ríos y lagunas por las que navegaban en largas canoas que construían con troncos de árboles tallados. La naturaleza les preveía los materiales para construir sus chozas de paja y junco y, además, el pescado que constituía su principal alimento, que completaban con miel, frutas, semillas de los bosques y la caza.

Mapa de Entre Rios y sus habitantes
Mapa de Entre Rios y sus habitantes.

El segundo grupo estaba conformado por los guaraníes (se ubicaban en Paraguay, en las provincias Argentinas de Entre Ríos, Corrientes, Misiones, parte de Chaco, Santa Fe y Formosa, en el Sur y Suroeste de Brasil, Sureste de Bolivia y Uruguay) y los timbúes (se hallaban en el sur de la provincia de Santa Fe en torno a la desembocadura de los ríos Carcarañá y Coronda en el río Paraná, y en el departamento Diamante de la provincia de Entre Ríos.

Formaban parte del grupo de los chaná-timbúes en el que se sumaban los mepenes, mocoretaes, calchines, quiloazas, entre otros. Hay quienes los consideran emparentados con los guaycurúes). Los miembros de este segundo grupo combinaban la agricultura, la pesca y la caza.

Los guaraníes corresponden a la gran familia de los Tupí-guaraní que se extendía desde el Amazona hasta el Río de la Plata. Al momento de la conquista de la provincia habitaban las islas del Paraná, al norte de Corrientes, el litoral misionero y parte de Salta. Además ocupaban un lugar destacado entre los colonizadores y misioneros porque fueron utilizados como guías e intérpretes.

Su lengua, el guaraní, aún se habla en la Mesopotamia argentina y en Paraguay. La influencia que dejaron es innegable y está profundamente arraigada. La toponimia entrerriana, para citar un ejemplo, así lo refleja.

Una aldea guaraní en un antiguo grabado.
Una aldea guaraní en un antiguo grabado.

Los guaraníes construían sus aldeas protegidas con empalizadas. Además eran tejedores de algodón, producían canastas y trabajaban con arte la cerámica. Para sembrar talaban y desmalezaban una parcela que luego quemaban aprovechando la ceniza como abono para luego sembrar zapallo, batata, mandioca o maíz. Completaban su alimentación cazando y pescando, además de recolectar frutas y hierbas. Entre las últimas se debe destacar la yerba mate silvestre. Cada tribu tenía un cacique que gobernaba parcialidades. Su cargo era hereditario y era aceptada la poligamia.

En el siglo XVII los jesuitas establecieron entre sus pobladores importantes misiones. Fueron 15 en las provincias de Corrientes y Misiones, ocho en Paraguay y siete en el Suroeste de Brasil, las que eran denominadas Misiones Orientales. Tuvieron importante influencia, además, en Uruguay.

El 21 de julio de 1773, el Papa Clemente XIV dictaba el breve apostólico Dominus ac Redemptor suprimiendo la Compañía de Jesús. Comenzaba la decadencia de las misiones jesuíticas, lo que es otra parte de la historia.

En suma, los guaraníes no eran pobladores originarios de la provincia de Entre Ríos, sino que fueron poblando las Villas recién fundadas debido a su expulsión de los jesuitas y la persecución de los bandeirantes brasileños. Así llegaron a Mandisoví, por ejemplo. Este pueblo originario era migrante y se movía en búsqueda de la llamada “tierra sin mal” donde pudieran trabajar en libertad. La búsqueda de esta “tierra sin mal” era la base de su cultura.
No se sabe exactamente cuando los guaraníes comenzaron a llegar a la provincia. Hay un dato preciso: la calera existente en el Parque Nacional el Palmar, denominada Calera de Barquín y hoy en ruinas, data del año 1650.

Batalla contra los Querandies, del libro "EL Primer Historiador de los Paises de La Plata", por Ulrich Schmidel.
Batalla contra los Querandies, del libro "El Primer Historiador de los Paises de La Plata", por Ulrich Schmidel.

Y es así como una infusión que era usada en el s.V a.c. por los pueblos originarios de América del Sur, es hoy venerada por culturas de lo más remotas, y lejos de caducar, sigue expandiéndose al latido de las migraciones. Podemos pensar que es su gusto el que lo hace único, o la forma en que se sirve, pero me inclino a creer que es la conexión y los recuerdos que se generan con el mate lo que hace que sea difícil de desprenderse y hoy en día, donde haya un argentino, un uruguayo, un sirio o un libanés, allí estará la pava caliente para reconfortar el cuerpo y el alma, estén en su pueblo natal o en algún lugar lejano y hostil.

Colaboración por Gustavo Surt. Gustavo vive en Chajarí, donde nació. Es periodista y Jefe de Redacción del Semanario Chajarí al día desde su fundación hace más de dos décadas. Tiene un programa de TV que cumple en 2020 37 años y conduce un programa de radio sobre nuestra identidad por AM 940 que expone música, anécdotas, historias y tiene ya 29 años en el aire. Es además músico y compositor y ha sido distinguido por el HCD local, Cultura de la Provincia, la Fundación Cocomarola, y la Cámara de Diputados de la provincia entre otros.